Lugares

Una mirada a El Carajo

por Daniel Morales Mendoza

Al llegar al lugar, el primer deseo que se tiene es de iniciar la caminata, para la que se tienen tres opciones de senderos: el de la niebla, el del armadillo y el camino real.

El bosque alto andino es el espacio ideal para el ecoturismo cuando de trekking (senderismo) se trata, gracias a la belleza de sus paisajes y colorido de su vegetación. Y aunque según la pagina web de los Parques Nacionales Naturales de Colombia, informan que en el país sólo queda un 4% de este ecosistema, los bumangueses tenemos la fortuna de tener a 22 km por la vía a Pamplona un pedacito de estos bosques.


Custodiado por una casa (restaurante – hotel) esta reserva natural de 30 hectáreas sirve de hogar a diversas especies de aves, ranas y flores que acompañan al caminante a través de los sietecueros, palmas bobas  y musgo.


Al llegar al lugar, el primer deseo que se tiene es de iniciar la caminata, para la que se tienen tres opciones de senderos: el de la niebla, el del armadillo y el camino real.


Si llevas una cámara en mano, el recorrido que perfectamente dura 20 minutos hasta el primer descanso, se puede demorar un poco más, ya que no es difícil resistir la tentación de capturar con el lente cada flor, árbol o fruto que se encuentran en el camino.


La cueva del Murciélago es un pequeño atractivo comparado con la vista que desde el Mirador se puede observar una vez ha bajado la neblina y el rocío constante. Desde este lugar se alcanza a visualizar la Corcova y la transitada e irregular carretera que nos une con la ciudad fronteriza Cúcuta.


Al regresar si después de ese lapso de tranquilidad, se recuerda que se lleva celular, encontrarán seguramente varias llamadas perdidas y querrán volver a subir para olvidarse una vez mas que al finalizar la jornada de un día (o más si decide quedarse a acampar) se debe volver a otro tipo de bosque, uno de asfalto y humo no tan limpio donde  irónicamente tan cómodos nos sentimos  y que nos hace olvidar lo afortunados que somos de tener a tan solo 22 kilómetros un pedacito de paraíso natural.

 
 

Daniel Morales Mendoza

Diseñador Gráfico de profesión, programador web por vocación, docente por que le gusta y escritor, porque... mmm... porque es un gran ejercicio que no solo relaja la mente, la ejercita y alimenta. Le entusiasma la labor antes de... la investigación, recoger información y por supuesto conocer gente interesante donde quiera que exista una historia.

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