Gente

Aviones con sello santandereano

por Daniel Morales Mendoza

Sí, tal cual como se titula esta historia, sin embargo aún es difícil de creer que en la vereda el Tabacal (Los Santos, Santander), al interior del Hotel Eco Posada Villa Aldana se encuentra una fábrica de aviones.

Es apenas obvio que la gente sea escéptica ante el tema –son aviones a escala– dicen, ya que la práctica del Aeromodelismo es mucho más conocida en la región, pero de ahí a fabricar aeronaves es poco creíble. Sin embargo Yoseph Richar Villamizar Guerrero (jefe de planta), Marco Aurelio Rueda Chaparro (Gerente general) y  Rafael Aldana Forero (Director Técnico) se dieron a la tarea de crear la empresa Colombian Aircraft, con el objetivo de entrar a competir en el mercado de aeronaves para la fumigación.


A 10 minutos de la Plazuela del Teleférico del parque natural Panachi, se encuentra el primer aviso de la Eco Posada, la que brinda a sus visitantes ambientes propicios para la relajación mediante el contacto con la naturaleza y la biodiversidad de la zona, además de la ausencia total de aparatos electrónicos y servicios que en la ciudad son comunes como la televisión o el internet.


A unos metros de las habitaciones y por un pequeño camino se encuentra el viñedo y a su lado la fabrica en donde Yoseph Richar nos contó con lujo de detalles y con una pasión por su oficio que desborda al momento de hablar, cómo este surateño de 44 años terminó viviendo y trabajando en la Mesa de los Santos.


Por más de una hora habló sin detenerse mostrando el cómo y el porqué de cada elemento y cada etapa del proceso a la hora de diseñar y construir una aeronave.  Lleno de recuerdos de 22 años como soldador profesional desde el Quindío donde por primera vez piso una fábrica de aviones (la Glass Aircraft de Colombia), -¿en Colombia?- si, él mismo no lo podía creer.


Luego que esta empresa cierra por dificultades económicas Villamizar se dirigió al Valle del Cauca, donde también había otras fabricas de aviones. Allí le fue fácil conseguir trabajo, gracias a su experiencia con la fibra de vidrio, la cual había manipulado en el Quindío.


Es también allí donde empieza a trabajar con la fumigación aérea en los ingenios azucareros con aviones livianos, área en la que Colombia es pionera y en la que Yoseph y sus socios ahora están incursionando.


Pero ¿cómo del valle del cauca termina en la mesa de los santos? Resulta que un mecánico de la empresa donde trabajaba le comenta que por esta tierra vive un boyacense (bastante curioso e inquieto) que esta haciendo un avión, así que luego de conocerse con el ingeniero Rafael Aldana, salió la propuesta de crear la empresa y motivado por el deseo de volver a su tierra Villamizar aceptó.


No es difícil entretenerse con las historias de Yoseph, y es mucho menos difícil cuando la tertulia termina con un par de copas del vino que reposa en la cava de la Eco Posada, pero para hablar de ello, debemos remitirnos otra historia y dejar a Richard haciendo como el mismo lo dice “lo que me encanta, lo que hago y lo que voy a seguir haciendo”.

 
 

Daniel Morales Mendoza

Diseñador Gráfico de profesión, programador web por vocación, docente por que le gusta y escritor, porque... mmm... porque es un gran ejercicio que no solo relaja la mente, la ejercita y alimenta. Le entusiasma la labor antes de... la investigación, recoger información y por supuesto conocer gente interesante donde quiera que exista una historia.

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