Social

Prohíbido olvidar

por Daniel Morales Mendoza

“Somos tejedoras y tejedores de una lucha que la parió el amor, por nuestros seres queridos detenidos - desaparecidos y que se ha enriquecido al servicio de la defensa de los derechos humanos.”

No es porque este de moda el tema por las elecciones y el proceso de paz con las Farc, podría pensarse que es así, pero tuve la oportunidad de hacer esta entrevista a mediados de mayo con el propósito de exaltar el valor y constancia de las madres que han perdido hijos, esposos y otros seres queridos a causa de la desaparición forzada, la mayoría victimas de esta guerra que hoy en día sirve de propaganda política.



“Somos tejedoras y tejedores de una lucha que la parió el amor, por nuestros seres queridos detenidos - desaparecidos y que se ha enriquecido al servicio de la defensa de los derechos humanos.”


Esta frase que resalta en el sitio web de la  Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (Asfaddes), da a entender la voluntad y motivación con las que actúan cada uno de sus miembros. Personalmente lo pude comprobar cuando visite la sede en Bucaramanga ubicada en la oficina 405 de la carrera 15 No. 36 – 18. Allí organizados en un espacio que les cuesta $700.000 mensuales de arriendo, trabajan en lo mejor que saben hacer, brindar acompañamiento a los familiares de las victimas de desaparición forzada en el proceso de rastreo de los cuerpos o si es el caso, restitución de los restos. Además de apoyarlos moralmente así como jurídicamente buscando sancionar a los responsables materiales e intelectuales.


Aura María Díaz, coordinadora de la seccional Bucaramanga y exlíder comunal, ocupa este puesto desde 1994, pocos meses después de acercarse a la asociación debido a que su hijo había desaparecido.  Con los ojos algo vidriosos cuando se toca este tema, Aura María me muestra una foto de Las abuelas de la plaza de mayo (organización no-gubernamental de argentina que tiene como finalidad localizar y restituir a sus legítimas familias todos los niños secuestrados desaparecidos por la represión política del gobierno de 1976), y me comenta como sirvieron de inspiración para iniciar con esta labor.


“Prohibido olvidar”, reafirma con tono fuerte, mientras me cuenta como a pesar del posicionamiento que han adquirido, aun le cuesta a la asociación generar recursos  para un buen funcionamiento. Actividades como ‘tamaladas’ y bonos que ya han realizado, les han permitido mantenerse e incluso comprar escritorios para los abogados.


Estoy sentado al frente de Aura María y mientras la escucho hablar observo la pared de enfrente donde cuelgan los retratos de las personas desaparecidas en los meses de mayo desde hace más de una década. Cada treinta días, reemplazan los retablos con los desaparecidos del mes en curso.


Verdad, justicia y reparación, más que pilares en los que se basa la filosofía de la asociación, me atrevería a decir que son exigencias en pro de las victimas. A ellos le podemos sumar uno en el que Díaz hace énfasis y es la garantía de no repetición. “ La desaparición es un crimen de lesa humanidad y es muy importante también la memoria histórica. Hay que reconstruir la vida de todos estos familiares desaparecidos. Al estado le corresponde la responsabilidad de reconstruir la historia, pero sobre todo de garantizar que esto no se repita. Esto no es una campaña por un tiempo. El duelo de los familiares esta por siempre y se reabre ante cualquier hecho que suceda y del que se tenga noticia”, explica Aura María.


Respecto a la Habana, como victimas son los mas convencidos que Colombia necesita la paz, pero una paz que no debe ir en contravía de la verdad y la justicia, derechos que  no quieren sacrificar porque significaría tener un nuevo duelo.


La ultima semana de mayo, por la ley 1448 de 2011  (Por la cual se dictan medidas de atención, asistencia y reparación integral a las víctimas del conflicto armado interno), se rinde homenaje a todos los desaparecidos. Esta semana fue aprovechada por los miembros de Asfaddes, para hacer seguimiento a dicha ley y redactar un escrito de exigencias que esperan sea tenido en cuenta en las conversaciones de paz.


Así como admira Florence Thomas la capacidad de los colombianos de continuar con su vida, a pesar de recibir alguna desgracia, puedo decir que es de admirar la perseverancia de esta asociación que desde el 4 de febrero de 1983, día en que salieron por primera vez a la calle, ‘armados’ con las fotos y nombres de sus seres queridos escritos en pancartas, no han renunciado al derecho que tienen de que  sus familiares desaparecidos no caigan en el olvido.

 
 

Daniel Morales Mendoza

Diseñador Gráfico de profesión, programador web por vocación, docente por que le gusta y escritor, porque... mmm... porque es un gran ejercicio que no solo relaja la mente, la ejercita y alimenta. Le entusiasma la labor antes de... la investigación, recoger información y por supuesto conocer gente interesante donde quiera que exista una historia.

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