Deporte

El club de la pelea

por Daniel Morales Mendoza

"Fight Club" escrita en 1996, es la primera novela publicada por Chuck Palahniuk. Su trama gira en torno a un protagonista cuyo nombre nunca mencionan, que lucha contra su molestia hacia el consumismo y los cambios del estado de la masculinidad de los estadounidenses, en un intento por superarla, crea un club de boxeo clandestino como nueva forma de terapia

La novela fue adaptada al cine con el mismo título en 1999 por el director David Fincher, y llegó a convertirse en un fenómeno de la cultura popular y en blanco de muchas críticas, principalmente por sus descripciones explícitas de violencia.


A pesar de la creencia popular, Palahniuk no se inspiró en ningún club de lucha real para escribir la novela. Pero Óscar Mauricio Castro y Manuel Vargas si se basaron en ella para darle nombre al grupo que conforman en el momento 15 personas, 6 mujeres y 9 hombres que desde hace 8 meses, de lunes a viernes de 8:30 p.m. a 10:00 p.m., se reúnen en el Coliseo Edmundo Luna Santos en la Ciudadela Real de Minas (Bucaramanga) para practicar el famoso deporte de las narices chatas.


Castro, a quien llaman “el ruso”, -apodo que ganó de sus compañeros y entrenador, ya que en su etapa preparatoria perdía el control cuando estaba dentro del ring y se comportaba en forma demasiado agresiva-,   practica el boxeo desde hace 5 años, y encontró en este deporte la forma perfecta para canalizar y descargar esa agresividad y estrés.


“Este deporte me ha hecho ver las cosas de forma muy diferente, me ha ayudado a controlar mi agresividad, lo que necesito descargar lo descargo en el gimnasio”, afirma Óscar Mauricio.


Por esta razón, cuando ‘el ruso’ se encuentra con Manuel, (quien venia de un periodo de 10 años en que no practicaba ningún deporte, luego de haber entrenado con la Liga Santandereana de Tenis), halla al ‘cómplice’ perfecto para que poco a poco, tal como sucede en la película de Fincher, se riegue el voz a voz de un lugar que ofrece una alternativa diferente al gimnasio común, para hacer ejercicio, bajar de peso,  tonificar los músculos o aprender un poco de defensa personal.


Con la experiencia de haber trabajado en grupos de la tercera edad y en recuperación de deportistas que vienen de lesiones, ‘el ruso’, entrena a este grupo de personas, dentro de las cuales encontramos a Laura Rodríguez, estudiante de 9 semestre de la Unab y a Luz Karime Guerra, esposa de Vargas, quien se animo a acompañar a este en los entrenamientos, luego de darse cuenta del trabajo cardiovascular que allí se realizaba.


Tanto Manuel como Óscar, esperan que esta iniciativa se siga propagando para poder cambiar la percepción de este deporte, y que las mujeres lo vean como una forma diferente de hacer ejercicio. “El deporte que se practica en todas partes es el futbol, prácticamente nadie conoce que existe Liga de Boxeo en Bucaramanga, y a eso súmele que hay muchos estigmas sobre el”, dice Manuel al preguntarle por qué son tan pocas las personas que lo practican. “Muy pocos saben que en Santander tenemos al campeón suramericano de boxeo, Arles Mauricio Contreras” quien tiene además en su palmarés un campeonato bolivariano.


Agradecidos con la liga santandereana de boxeo, ya que les brindan el apoyo con el solo hecho de prestar sus instalaciones, los gestores de esta iniciativa esperan que este 2012 puedan organizar el primer campeonato metropolitano femenino de boxeo, en donde, por supuesto, participaran las mujeres de el Club de la Pelea, “las únicas mujeres que en el departamento, están practicando boxeo en este momento, se encuentran acá, en el Club de la Pelea”, afirma Óscar.


Como los protagonistas del filme de 1999, Óscar y Manuel, esperan que crezca el número de miembros del club de lucha y se puedan hacer intercambios con otras regiones. Para lograrlo, el que le interese un entrenamiento completo e integral, puede acercarse al Coliseo Edmundo Luna Santos, preguntar por Manuel o por Óscar “el ruso”, o visitar en Facebook el grupo llamado “El Club de la Pelea” y vincularse al equipo, “es la oportunidad perfecta para luchar contra esa vida sedentaria, en la que caemos muchas veces por las ocupaciones que tenemos”, asegura Castro.

 
 

Daniel Morales Mendoza

Diseñador Gráfico de profesión, programador web por vocación, docente por que le gusta y escritor, porque... mmm... porque es un gran ejercicio que no solo relaja la mente, la ejercita y alimenta. Le entusiasma la labor antes de... la investigación, recoger información y por supuesto conocer gente interesante donde quiera que exista una historia.

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